¿Cómo puedo evitar la pérdida de calor o de frío en casa?


Mejorando el aislamiento térmico de tu hogar puedes evitar pérdidas de calor o de frío en tu hogar y mejorar el control de la temperatura en el interior de tu casa.

Un buen aislante térmico puede suponer un ahorro de hasta un 30% de energía, que se traduce en una reducción de la factura eléctrica y del gas y en las emisiones de CO2, perjudiciales para el medio ambiente.

La pérdida de calor de los edificios convencionales es considerable: una casa sin buenos aislamientos puede desaprovechar sólo por sus paredes alrededor de un 33% de su calor.

Aconsejamos el uso de: ventanas con doble cristal o doble ventana y carpinterías con rotura de puente térmico reducen prácticamente a la mitad las pérdidas de temperatura. Silicona, juntas autoadhesivas semirrígidas, bandas adhesivas de espuma sintética o juntas elásticas de masilla especial, para tapar rendijas o cuando las ventanas no cierran herméticamente que pueden disminuir infiltraciones de aire en las puertas y ventanas. Aislamiento de paredes o muros exteriores, techos o cubiertas, carpinterías exteriores, protecciones solares. Que los cajetines de las persianas no tengan rendijas y estén convenientemente aislados.

Gracias a estos consejos, la vivienda dejará fuera el frío durante el invierno, manteniendo el calor interior e impidiendo también el paso de las altas temperaturas cuando llegue el verano, reduciendo así el impacto del gasto energético en el hogar.