¿Cuáles son las formas más fáciles de ahorrar en la factura de la luz?


El consumo representa la parte más importante de las facturas de la luz, y es el término que se paga por cada kWh que se consume. Cada kWh que consumimos tiene un precio y una bombilla de 60W, si está encendida 5 horas al día consumirá 300W, es decir, 0,3kW. Con estos datos tan simples podemos calcular de una forma bastante aproximada el consumo que podemos tener en casa. Además, esto demuestra también la importancia del cambio de hábitos para impulsar el ahorro en el hogar.

Aunque también podemos tener varios de otros aspectos en cuenta, como por ejemplo al momento de elegir y dar de alta la tarifa luz. En ese caso, tendremos que ver cuáles de ellas están disponibles en relación a la potencia que contratamos. Este término depende de la cantidad de aparatos electrodomésticos que queramos conectar a la vez en nuestra vivienda. Por eso, conviene que reemplacemos estos electrodomésticos que se puedan por artefactos a gas; y así iremos disminuyendo la potencia; y sin dudas, el consumo.

 

EL cambiar la tarifa de último recurso también es una medida ahorrativa. Recordemos que cuando el mercado eléctrico se liberalizó, el Estado creó la tarifa de último recurso para proteger el precio del kWh, y regularizó una tarifa que todos los clientes domésticos de potencia menor a 10kW podían contratar. Esta tarifa no es la más barata actualmente ya que las compañías de luz ofrecen ofertas de electricidad tanto en el  término de potencia como en el de consumo referenciado a dicha tarifa.